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Algunos antidepresivos pueden aumentar el riesgo de infecciones gastrointestinales

stomacheLos investigadores no están seguros de por qué esos medicamentos se relacionan con la posibilidad de contraer C. difficile

Robert Preidt

MARTES, 7 de mayo (HealthDay News) — Las personas que toman ciertos tipos de antidepresivos pueden estar en un mayor riesgo de infección por Clostridium difficile, que resulta potencialmente mortal, según sugiere un nuevo estudio.

Este tipo de infección es una de las más comunes que contraen los pacientes hospitalizados y provoca más de 7,000 muertes al año en Estados Unidos. Se cree que varios medicamentos aumentan el riesgo de esta infección, incluidos los antidepresivos.

En este estudio, los investigadores de la Universidad de Michigan examinaron las infecciones por C. difficile en las personas con y sin depresión, y descubrieron que las que tenían una depresión mayor contaban con un riesgo un 36 por ciento más alto que los que no tenían depresión. Las personas mayores y viudas tenían un 54 por ciento más de probabilidades de infectarse por C. difficile que las personas mayores casadas. Las personas que vivían solas tenían un riesgo un 25 por ciento mayor que las que vivían con otras personas.

Los investigadores intentaron averiguar entonces si había algún vínculo entre los antidepresivos y la infección con C. difficile. Hallaron que solo dos, el Remeron (mirtazapina) y el Prozac (fluoxetina), aumentaron el riesgo, y que cada fármaco duplicaba el riesgo.

Los hallazgos, publicados el 6 de mayo en la revista BMC Medicine, deberían mejorar la detección y el tratamiento temprano de la infección por C. difficile en las personas que toman estos antidepresivos, afirmaron los investigadores.

Se desconoce la razón por la que las personas que toman antidepresivos tienen un riesgo más alto, y las personas a las que se les han recetado los medicamentos han de seguir tomándolos a menos que su médico indique lo contrario, afirmaron los investigadores. La investigación mostró una asociación entre el consumo de antidepresivos y un mayor riesgo de contraer la infección, pero no probó que hubiera causalidad.

“La depresión es común a nivel mundial”, comentó la líder del estudio, la Dra. Mary Rogers, en un comunicado de prensa de la universidad. “Desde hace tiempo se sabe que la depresión se asocia con cambios en el sistema gastrointestinal”.

“La interacción entre el cerebro y el intestino, lo que se conoce como el ‘eje cerebro-intestinal’, es fascinante y amerita que se estudie con mayor profundidad”, afirmó Rogers. “Nuestro hallazgo de un vínculo entre la depresión y la Clostridium difficile debería ayudarnos a detectar mejor quiénes están en riesgo de infección

y quizá animar a que se exploren los mecanismos cerebro-intestinales subyacentes que entran en juego”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: BMC Medicine, news release, May 6, 2013

Los complementos de aceite de pescado no protegen contra los problemas cardiacos, según un estudio

Pure Fish OilAunque la investigación previa ha mostrado que los ácidos grasos omega 3 podrían ayudar a las personas que ya habían sufrido un ataque al corazón o de insuficiencia cardiaca, un estudio nuevo afirma que los complementos hacen más bien poco para evitar los problemas cardiacos en las personas que tienen factores de riesgo de enfermedades cardiacas.

Los investigadores italianos informaron que los complementos de ácidos grasos omega 3 no redujeron la cantidad de fallecimientos por enfermedad cardiaca, ataque cardiaco ni accidente cerebrovascular en este grupo vulnerable.

“Al contrario de lo que se esperaba, consumir complementos de ácidos grasos omega 3 no proporciona ninguna ventaja en concreto en una población considerada de alto riesgo de enfermedades cardiacas”, afirmó el investigador principal, el Dr. Gianni Tognoni, del Istituto di Ricerche Farmacologiche en Milán.

Tognoni comentó que los ácidos grasos omega 3 aparentemente ayudan a evitar que se produzcan ritmos cardiacos anómalos tras un ataque cardiaco o una insuficiencia cardiaca. No obstante, aparentemente no vale la pena tomar los complementos para evitar las enfermedades cardiacas, añadió.

“No confíe demasiado en los medicamentos que intentan imitar los [cambios] en el estilo de vida”, indicó Tognoni.

Las recomendaciones habituales son las que realmente protegen contra las enfermedades cardiacas, afirmó, como no fumar, llevar una dieta sana y hacer ejercicio.

La coautora del estudio, la Dra. Maria Carla Roncaglioni, jefa del Laboratorio de Investigación sobre Prácticas Generales del Istituto di Ricerche Farmacologiche Mario Negri, afirmó que “no es necesario añadir un tratamiento preventivo a largo plazo con ácidos grasos omega 3 a las personas con factores de riesgo cardiovascular [que siguen] tratamientos basados en evidencias y que llevan un estilo de vida sano, sobre todo con respecto a los hábitos dietéticos”.

El informe aparece en la edición del 9 de mayo de la revista New England Journal of Medicine.

Un experto afirmó que las evidencias sobre los ácidos grasos omega 3 están mezcladas.

“Algunos ensayos clínicos anteriores han mostrado un efecto beneficioso de los ácidos grasos omega 3 procedentes del pescado (lo que también se conoce como aceite de pescado o ácidos grasos poliinsaturados n-3) en los pacientes con enfermedades cardiovasculares o para la prevención de eventos cardiovasculares en general en las personas adultas”, señaló el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología en la Universidad de California, en Los Ángeles. “Sin embargo, otros ensayos clínicos no mostraron que hubiera ningún beneficio”.

“En base a la totalidad de la evidencia de la que disponemos actualmente, el péndulo parece que se aleja de la idea de que los complementos de ácidos grasos omega 3 reduzcan de forma significativa los eventos cardiovasculares”, indicó Fonarow.

Para ver si los ácidos grasos omega 3 tenían un

efecto beneficioso, los investigadores italianos asignaron de forma aleatoria a más de 12,000 personas con factores de riesgo de enfermedades cardiacas a tomar complementos de ácidos grasos omega 3 o bien un placebo.

A lo largo de 15 años de seguimiento, más de 1,400 personas sufrieron un ataque cardiaco, un accidente cerebrovascular o murieron por problemas cardiovasculares, descubrieron los investigadores. El 11.7 por ciento de los que tomaron los complementos de ácidos grasos omega 3 sufrieron alguno de estos resultados, en comparación con el 11.9 por ciento de los que tomaron el placebo.

Med Line Plus 8-05-13

Estudio desmiente que suplementos dietarios ayuden contra el cáncer de próstata

cancerdeprostataA pesar de que los suplementos dietarios son muy populares entre los pacientes con cáncer de próstata, una revisión de la literatura médica demuestra que no ayudan contra la enfermedad. Los resultados de ocho ensayos clínicos phizer viagra controlados, que son los de mejor calidad en la investigación médica, revelan que los suplementos no herbáceos y las vitaminas no modifican significativamente la gravedad del cáncer.

“El mensaje principal sería que no existe un suplemento milagroso (para el cáncer de próstata)”, dijo el autor principal, doctor Paul Posadzki, del Instituto de Medicina Oriental de Corea, en Daejeon.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que en el 2013 se les diagnosticará la enfermedad a unos 240.000 estadounidenses y que 30.000 morirán por esa causa.

Los autores del estudio publicado en Maturitas calculan que entre el 25 y el 73 por ciento de los pacientes con cáncer prostático utilizan suplementos dietarios, aunque no existen pruebas de que aporten beneficios.

Investigaciones previas habían analizado si suplementos como el selenio podrían prevenir los tumores, pero sin éxito. Ahora, un equipo revisó datos sobre minerales, vitamina D, antioxidantes y sustancias herbáceas como las isoflavonas y los fitoestrógenos con información de 478 pacientes con cáncer prostático que habían participado en ocho estudios de Holanda y Estados Unidos.

La gravedad de los cánceres variaba entre 2 y 10 (10 = mayor gravedad).

En cada experimento, los participantes habían utilizado un suplemento (variaba en cada estudio), cuyos efectos se controlaron durante unas pocas semanas hasta cinco años.

Seis estudios demostraron que los suplementos no habían sido superiores al placebo u otro tipo de suplemento.

Dos estudios sí mostraron una reducción significativa del nivel del antígeno prostático específico, que es un marcador discutido de cáncer, en los usuarios de una combinación de suplementos versus placebo.

Pero ninguno de los estudios había superado los 50 participantes y se habían realizado con financiamiento de los fabricantes de suplementos.

“Pienso que estas combinaciones de suplementos podrían servir y que ningún suplemento reemplaza una alimentación equilibrada. Las pruebas aún no son concluyentes”, dijo Posadzki.

El doctor Eric Klein, director del Instituto de Urología y Riñones Glickman de la Clínica Cleveland, en Ohio, consideró que los resultados de la revisión coinciden con estudios previos.

“Si se revisa la literatura médica sobre suplementos nutricionales y cáncer casi no aparecen pruebas de su utilidad. De hecho, algunos habían detectado evidencia de riesgos”, agregó Klein, que no participó del estudio.

Klein opinó que “hasta no comprender mejor cómo los suplementos influyen biológicamente en el crecimiento de las células sanas y tumorales, no deberíamos invertir en este tipo de investigación”.

Actualmente, el manejo del cáncer prostático incluye la vigilancia activa, la radioterapia y la cirugía.

Reuters América Latina 29-04-13

La vacuna contra el VPH reduce enormemente los casos de verrugas genitales, según un estudio

injection_18314Un esfuerzo en Australia obtuvo una reducción nacional del 93 por ciento en las tasas entre las niñas y las mujeres jóvenes.

En los cinco años desde el inicio de un programa nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) entre las niñas y las mujeres de 12 a 26 años de edad, Australia ha experimentado una inmensa reducción en el número diflucan side effect de casos de verrugas genitales, revela una investigación reciente.

Entre las chicas australianas en el rango de edad al que se dirigió la vacunación, el país experimentó un descenso del 59 por ciento en los casos de verrugas genitales en los dos primeros años tras el inicio del programa en 2007.

Al vacunar a las niñas agresivamente contra el VPH, que es responsable del 90 por ciento de los diagnósticos de verrugas genitales, Australia parece haber ofrecido una protección considerable no solo a su población femenina, sino también a los hombres.

¿Cómo? Los investigadores apuntan a un fenómeno que se conoce como “inmunidad grupal”, en que la inmunidad adquirida por un segmento determinado de la población (en este caso, las mujeres), termina protegiendo a un segmento de la población que no se ha vacunado (los hombres).

En el mismo periodo, Australia también experimentó un descenso del 39 por ciento en los casos de verrugas genitales entre los hombres heterosexuales.

“Todo indica que el programa ha sido un éxito abrumador”, anotó el autor del estudio, el Dr. Basil Donovan, quien dirige el programa de salud sexual del Instituto Kirby de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney.

“Pero no lo sabremos con certeza hasta que los cánceres relacionados con el VPH [también] comiencen a reducirse”, añadió, explicando que aunque las verrugas genitales tienden a aparecer aproximadamente tres meses tras la infección con el VPH, “el periodo de incubación entre la infección con VPH y el cáncer relacionado con el VPH por lo general es de al menos 20 a 30 años”.

Entre los cánceres asociados con el VPH se hallan el cáncer cervical, el de pene, el anal y el de garganta, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Donovan y colegas publicaron sus hallazgos en la edición del 18 de abril de la revista BMJ.

Para explorar el impacto de los esfuerzos de vacunación contra el VPH en el contexto australiano, los autores analizaron datos recolectados de ocho organizaciones distintas de servicios de la salud sexual, cubriendo un periodo de 2004 a 2011.

Colectivamente, las organizaciones habían atendido a casi 86,000 pacientes por primera vez en ese periodo, de los cuales a alrededor del 9 por ciento se les diagnosticó de verrugas genitales.

Al comparar el periodo previo a la vacunación de 2004 a mediados de 2007 con el periodo de vacunación de mediados de 2007 a finales de 2011, el equipo halló una reducción sorprendente en las tasas de verrugas genitales.

Entre las chicas menores de 21 años, ese descenso llegó a casi el 93 por ciento, mientras que en las mujeres de entre 21 y 30 años de edad, se observó un declive de casi el 73 por ciento.

Y aunque no hubo un descenso apreciable en la tasa de verrugas genitales entre las mujeres o los hombres mayores de 30 años, entre los hombres menores de 30 años se observó una reducción apreciable. Específicamente, entre los hombres heterosexuales menores de 21 años, la reducción llegó a casi un 82 por ciento, mientras que entre los que tenían de 21 a 30 años, las tasas de verrugas genitales se redujeron en más de un 51 por ciento.

Pero, ¿puede la experiencia australiana trasladarse a otros países que realizan actualmente varios tipos de programas de vacunación contra el VPH?

Donovan dijo que el éxito en otros países en los esfuerzos por reducir las tasas de verrugas genitales dependerá del grado de aceptación del público de los esfuerzos de inmunización contra el VPH.

“Hubo poca resistencia a la vacuna del VPH en Australia”, anotó como forma de explicar el éxito del programa. Al contrario, sugirió que el esfuerzo de salud pública estadounidense, que caracterizó de “fracturado”, podría muy bien producir unos resultados menos optimistas, dada la amplia controversia y renuencia a la vacunación que surgió cuando se sugirió por primera vez vacunar a las chicas jóvenes.

Donovan ve unos mejores prospectos en otros países donde el debate ha sido menos acalorado. “Dado que Reino Unido alcanza unas tasas de cobertura al menos tan altas como las de Australia, estoy seguro de que pronto reportarán reducciones comparables en la enfermedad”, comentó.

En un comentario sobre el informe, la Dra. Jocylen Glassberg, obstetra y ginecóloga de Scott and White Healthcare en Round Rock, Texas, dijo que “la moraleja es que la vacuna obviamente funciona”.

“Pasarán muchos años antes de que se vea el mismo declive en las tasas de cáncer cervical, debido a la progresión naturalmente lenta de ese proceso de enfermedad”, señaló. “Pero la vacuna funciona. El hecho de que las tasas de verrugas genitales fueran casi cero tras un periodo tan corto entre las mujeres y los hombres, incluso en un programa que solo se dirigió a vacunar a las mujeres, es un resultado fenomenal”.

En la misma línea, Glassberg apuntó que la mayoría de vacunas no ofrecen niveles similares de protección. “Las vacunas contra la gripe controlan alrededor del 80 por ciento”, explicó. “Esto es casi el 100 por ciento”.

“Educar agresivamente al público también debería ser una clave en EE. UU.”, concluyó. “Y lograr que las vacunas estén cubiertas en las mujeres jóvenes, y en los hombres, como un beneficio médico, podría llevar a una erradicación casi total de las vacunas genitales aquí también”.

En Estados Unidos, se usan las vacunas Gardasil y Cervarix para prevenir la infección con VPH, que resultan altamente efectivas, según el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU.

Med Line Plus 19-04-13

Un programa hospitalario mejora la indicación de antibióticos

antibioticos hospitalesUn equipo halló que a los seis meses de implementar nuevas herramientas electrónicas y educativas en un hospital, los médicos cumplían las guías nacionales de tratamiento de neumonía infantil en el 100 por ciento de los pacientes, lo que mejora sustancialmente el delicado uso de antibióticos.

“Es un resultado muy confiable. Hicieron un trabajo increíble”, dijo el doctor Thomas Brogan, pediatra de la Facultad de Medicina de University of Washington, Seattle, y que no participó del estudio.

Brogan dijo que el programa del Hospital de Niños de Cincinnati serviría como modelo para otras instituciones que quieren mejorar sus prácticas para recetar antibióticos según las guías vigentes.

En el 2011, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas Pediátricas y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos publicaron guías para tratar a los niños que adquieren neumonía en la comunidad.

Las recomendaciones dicen que los médicos deberían recetar ampicilina como una primera línea terapéutica, salvo cuando otras circunstancias exijan un enfoque distinto.

La ampicilina es un antibiótico de “espectro limitado”, lo que quiere decir que ataca a un cierto tipo de bacterias, a diferencia de los antibióticos de “amplio espectro”, que suelen usarse contra la neumonía.

Si una bacteria se hace resistente a la ampicilina, hay muchos otros antibióticos que podrían atacar a esos gérmenes. Pero la resistencia a los fármacos de amplio espectro deja a los médicos con menos opciones terapéuticas, según explicó Brogan.

El equipo de Lilliam Ambroggio, investigadora de la Facultad de Medicina de la University of Cincinnati, implementó un programa de mejora de la calidad para que el Hospital de Niños cumpla las guías del 2011.

Para eso, los autores educaron a médicos experimentados en el uso de las nuevas normas para recetar antibióticos y crearon una guía de referencia rápida para los médicos residentes.

Además, actualizaron las historias clínicas electrónicas del hospital para que el sistema, por defecto, proporcionara en una ventana en la pantalla de computadora del médico la lista de antibióticos recomendados para los pacientes con neumonía.

El equipo siguió la evolución del tratamiento de esos pacientes. Comenzó seis meses antes de la implementación del programa y lo continuó durante nueve meses. En ese período, los médicos trataron a 217 niños con neumonía.

En los seis meses previos al programa, los médicos rara vez entregaban una receta según las guías nacionales publicadas en la mitad del período de estudio. En la sala de emergencias, las prácticas de los médicos casi nunca coincidían con las recomendaciones, mientras que los médicos de piso lo hacían un 30 por ciento de las veces.

Ambroggio comentó que los niños recibían antibióticos, pero no los que las entidades profesionales considerarían adecuados.

Inmediatamente después de que el equipo comenzó a educar a los médicos, el cumplimiento de las guías aumentó al 80-90 por ciento y alcanzó, finalmente, el 100 por ciento en pocos meses, según publica el equipo en la revista Pediatrics.

“Fue mejor que

lo que habíamos anticipado”, comentó Ambroggio, que no pudo estimar el costo de la implementación del programa en otras instituciones.

Con todo, el estudio no prueba que el cumplimiento de las guías nacionales marque alguna diferencia en la salud de los niños o en la resistencia a los antibióticos.

Med Line Plus 18-04-13

Un estudio argentino sienta bases para el desarrollo de antivirales contra la bronquiolitis

Foto-NOTA-PRAT-GAY_leloirInvestigadores del Instituto Leloir aislaron y estudiaron dos proteínas esenciales para la reproducción del principal virus que causa la afección respiratoria en bebés y niños.

Hasta hoy no existen fármacos antivirales específicos ni vacunas para combatir el virus sincicial respiratorio humano (VSR): el principal agente responsable de la bronquiolitis, una infección de las vías respiratorias inferiores que, a partir del otoño, puede producir cuadros severos y neumonías antes de los 2 años de edad.

Ahora, investigadores del CONICET en el Instituto Leloir (FIL) describieron la interacción entre dos componentes claves del virus que favorecen su multiplicación en las células que invade, lo cual “provee un sistema blanco para investigar en el futuro antivirales”, afirmó a la Agencia CyTA el doctor Gonzalo de Prat Gay, director del laboratorio de Estructura-Función e Ingeniería de Proteínas de la FIL. 

El equipo liderado por Prat Gay produjo, aisló y caracterizó dos proteínas del virus RSV, denominadas P y M2-1, cuya interacción es esencial para la reproducción del virus. El estudio, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Biochemistry, “es fundamental para entender mecanismos moleculares involucrados en el ciclo de vida del virus y sienta las bases para el desarrollo de antivirales”, destacó el doctor Sebastián Esperante, otro de los investigadores.

Según Esperante, una próxima etapa del trabajo consistirá en estudios in-vitro con compuestos que puedan bloquear o inhibir la interacción de las proteínas virales, para después abordar estudios funcionales en modelos celulares.

Desde 1960, los científicos están intentando sin éxito crear una vacuna para el VSR humano. “Uno de los obstáculos es que la población más vulnerable a la infección severa por este virus consiste en niños menores a 6 meses de edad, quienes pueden responder inadecuadamente a la vacuna por inmadurez del sistema inmunológico o inmunosupresión causada por los anticuerpos maternos”, explicó Esperante. 

En el mercado existe un tratamiento de alto costo y se utiliza sólo para prevenir la infección por VSR en bebés de alto riesgo. El desarrollo de medicamentos antivirales para tratar bronquiolitis severas aparece entonces como una alternativa promisoria, si bien no en el corto plazo, indicó Prat Gay.

Los autores del estudio manifestaron que “sería muy importante que en el país hubiera empresas interesadas en nuevos desarrollos de antivirales, dado que es un área estratégica para el país.”  Por otra parte remarcaron que existen laboratorios de investigación en virología muy competentes en el país, además de un fuerte apoyo de programas del Ministerio de Ciencia y Tecnología a desarrollos tecnológicos a través de asociaciones entre los sectores público y privados.  ”Por el momento esto es privativo de grandes empresas multinacionales”, resaltaron los investigadores. 

En el estudio también participó el doctor Gastón Paris, investigador del CONICET en el laboratorio de Inmunología y Microbiología Molecular del Instituto Leloir. Este proyecto contó con el apoyo del Conicet, Agencia Nacional de Promociones Científicas y Tecnológicas del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y el International Centre for Genetic and Biotechnology (ICGEB).

(03/04/2013 – Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. 

Logran impedir el crecimiento de la bacteria de la tuberculosis

Bacteria tBCLa meta era comprobar una hipótesis postulada hace cinco años: que la clave para frenar el crecimiento de la bacteria causante de la tuberculosis estaba en impedir la acción de una determinada enzima presente en ella. Grupos de investigación de todo el mundo se concentraron durante los últimos años en la búsqueda de un compuesto químico capaz de hacerlo, y el primer resultado favorable apareció de la mano de científicos de nuestra ciudad.

Tras dos años de trabajo, un equipo del Laboratorio de Estudios de Compuestos Orgánicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, a cargo del investigador del CONICET Pedro Colinas, logró desarrollar un compuesto que “engaña” al Mycobacterium tuberculosis (MTB) para entrar en su interior y atacar su desarrollo. Su trabajo fue publicado recientemente por la revista Bioorganic & Medicine Chemistry Letters.

La investigación, que se enmarca en la búsqueda global de alternativas para controlar la creciente resistencia de la tuberculosis a los antibióticos, surgió a partir de una hipótesis planteada por Claudio Supuran, un investigador de la Universidad de Florencia, Italia. Según ella, el Talón de Aquiles de la bacteria que causa esta enfermedad era la enzima llamada Anhidrasa Carbónica, encargada de acelerar la hidratación reversible del dióxido de carbono, un proceso vital relacionado con la respiración por el cual los organismos obtienen sustancias indispensables para su crecimiento.

Si bien en los últimos años se descubrieron varias sustancias capaces de inhibir esta enzima, “el problema era que sólo lograban un efecto inhibitorio al experimentar con ella en el tubo de ensayo, pero fracasaban en las pruebas con la bacteria”, explica Colinas, cuya investigación se basó en el fracaso de uno de esos compuestos, los fenoles.

Como la bacteria de la tuberculosis no reconocía a los fenoles no les permitía entrar. De ahí que Colinas y su equipo pensaron en los hidratos de carbono para combinarlos con ellos y generar así un compuesto activo al que llamaron C-glucósido derivado del fenol. En otras palabras, se propusieron utilizar a los carbohidratos como una máscara para que la bacteria asimile a los fenoles “disfrazados”.

“Con distintas combinaciones desarrollamos siete compuestos y obtuvimos tres resultados favorables. Es la primera vez que un mismo compuesto inhibe a una enzima aislada y también actúa dentro del microorganismo”, señala el coordinador del equipo responsables del hallazgo.

La investigación fue completada en varios centros: mientras que el Laboratorio de la Facultad de Ciencias Exactas de La Plata se ocupó del desarrollo del compuesto, la Universidad de Florencia realizó las pruebas sobre la enzima y la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario hizo los ensayos con la bacteria.

“La enzima, que está lo más tranquila dentro de la bacteria, es inactivada por el compuesto, lo cual demuestra que éste entra al bacilo de la tuberculosis. Lo que sigue ahora es probar su efecto en una célula infectada. De este modo quedaría demostrado que la droga tiene acción sobre el sistema biológico completo”, comenta Héctor Morbidoni, el investigador de la Universidad de Rosario a cargo de las pruebas definitivas.

Completada esta etapa, la investigación apunta ahora a encontrar compuestos aún más activos a partir de modificaciones químicas de la sustancia original e investigar cómo la bacteria de la tuberculosis se defiende a través de mutaciones que vuelven inactivo al compuesto.

El trabajo de los investigadores platenses representa un valioso

aporte en el marco del esfuerzo global que se realiza para ponerle freno a una enfermedad pulmonar que afecta cada año a unas 8 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. En nuestro país, donde tiene una incidencia media, las autoridades sanitarias calculan que existen más de 10 mil argentinos con tuberculosis, la mitad de los cuales vive en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

El Día 27/03/13

Comercialización de Ketamina y robos a veterinarias

Veterinarios06En los últimos días se han sumado nuevos reportes sobre robos a veterinarias de la  provincia de Buenos Aires con el fin de obtener Ketamina, una droga utilizada en la medicina veterinaria  y con potencial alucinógeno para los seres humanos.

El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires observa con preocupación la situación en lo que respecta al robo y comercialización de ketamina en las distintas localidades y por ello presentará una carta a las autoridades policiales correspondientes, informando sobre dichos episodios en la provincia. También desea alertar a los colegas veterinarios para que tomen las precauciones pertinentes y recordarles que se encuentra en vigencia la Resolución Nº 812 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria que regula el uso de productos veterinarios que contengan ketamina.

Esta resolución fue establecida para reforzar los controles de comercialización de los medicamentos que contengan esta droga y estipula que quiénes comercialicen productos veterinarios con ketamina deberán remitir por correo al Senasa un resumen de las ventas: “deben conservarse ordenados cronológicamente en el domicilio legal de cada operador, a disposición de SENASA a los fines de la auditoria oficial del Sistema. Toda la documentación debe ser conservada por dos años”.

El Colegio considera que la Ketamina es absolutamente de uso profesional interno y los colegas la deben comprar bajo receta archivada y sólo para consumo interno. En este sentido, es pertinente que se avance con un sistema de auditoría que garantice el control de comercialización y el seguimiento de la droga.

La ketamina (liquida o en polvo) es anestésico disociativo con potencial alucinógeno, (interrumpe en forma selectiva las vías cerebrales de asociación y produce bloqueo sensorial). Es utilizada como analgésico y anestésico en la medicina veterinaria y seres humanos puede producir alucinación, aumento de la presión sanguínea, alteración de la conciencia, ataques de pánico, episodios psicóticos, convulsiones, vómitos y diarrea, entre otros.

Fuente: Colegio de Veterinarios de la provincia de Bs. As.

La Antártida puede ser una farmacia

Científicos de la Facultad de Biología Animal de la de Barcelona (UB) están realizando una investigación en aguas de la Antártida para buscar productos naturales de origen marino y valorar su potencial farmacológico para curar enfermedades.

En una videoconferencia desde la base antártica Gabriel de Castilla, instalada en la isla de Decepción, en el archipiélago de las Shetland del Sur de la Antártida, la profesora de Biología Animal de la UB Conchita Ávila ha comentado sus investigaciones con el vicedecano de Investigación de la Facultad, Jordi García-Fernández, y otros de sus colegas que han seguido sus explicaciones desde el aula magna.

Ávila, que dirige el proyecto antártico Actiquim-II, continuación de los Ecoquim (1998) y Actiquim (2004), ha explicado que su está estudiando el papel de productos naturales de origen marino en los ecosistemas marinos de la Antártida para valorar su potencial farmacológico y evaluar las posibles alteraciones causadas por la humana en estos ecosistemas aún desconocidos.

“El objetivo de Actiquim es moléculas químicas, presentes en los invertebrados marinos, y averiguar si modulan la relación entre diferentes grupos de organismos en el ecosistema antártico, es decir, si son tóxicas para los depredadores, ayudan a competir por el espacio o el alimento, etcétera”, ha explicado la profesora.

En el marco de este proyecto, también se estudia si estos productos naturales podrían tener aplicaciones farmacológicas para tratar enfermedades.

La campaña actual, que se lleva a cabo entre enero y marzo de 2013, incluye un programa de inmersiones con escafandra autónoma en el litoral de la isla Decepción.

Con estas inmersiones se trata de establecer la actividad ecológica (defensa, toxicidad, citotoxicidad…) de extractos y productos naturales aislados de organismos del bentos antártico.

También quieren determinar la presencia de invertebrados marinos que viven asociados a huesos de ballena y estudiarlos desde las vertientes taxonómica, morfológica y química para inferir qué relaciones fitogenéticas y evolutivas presentan y describir nuevos productos naturales con potencial antitumoral y antiinflamatorio.

La directora del equipo científico del proyecto Actiquim, financiado por el antiguo Ministerio de Ciencia e Innovación, ha informado de que también están cartografiando las comunidades de invertebrados bentónicos de la Calita Balleneros, en la misma Isla Decepción, para poder evaluar qué efectos tiene sobre ellos la actividad turística.

El objetivo es identificar los aspectos clave que permitan gestionar y planificar el turismo con un impacto mínimo sobre los ecosistemas naturales marinos en la Antártida.

En el proyecto Actiquim también participan otros expertos de la Facultad de Biología de la UB, de la Facultad de Farmacia de la UB, del Parque Científico de Barcelona, del Instituto Español de Oceanografía de Gijón, de la Universidad de Bonn (Alemania), de la Universidad de Alaska (EEUU) y del Consejo Nacional de Investigación Científica de Nápoles (Italia).

14/02713

Fuente: LA RAZON.ES

Alimentos probióticos: bacterias buenas para la salud

Crece el desarrollo de productos alimenticios que contienen microorganismos benéficos para la salud. Son cepas de bacterias lácticas a las que se les atribuyen una amplia variedad de propiedades. Sin embargo, para algunos investigadores todavía faltan estudios confirmatorios



• Dra. Graciela De Antoni, bioquímica investigadora en el CIDCA, y actual decana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP

Por Ana M. Pertierra

La demanda del mercado ha impulsado en los últimos años el desarrollo de una línea de alimentos funcionales probióticos, que además de su valor nutritivo intrínseco pueden tener un efecto benéfico adicional para la salud.

Los probióticos – según la Organización Mundial de la Salud – son microorganismos vivos que, suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo huésped.
Especialistas en el tema les atribuyen propiedades tan variadas como disminuir la intolerancia a la lactosa, modular la respuesta inmune, inhibir la acción de patógenos intestinales, restablecer la flora intestinal y hasta presentar efectos antitumorales e hipocolesterolémicos. Sin embargo, para algunos investigadores ciertas bondades requieren mayores estudios que confirmen sus efectos en humanos.
La doctora Graciela De Antoni, bioquímica profesora titular de Microbiología en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata e investigadora principal de la CIC (Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires) en el CIDCA (Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos, dependiente de la UNLP y Conicet)) que se dedica al estudio de probióticos, dialogó con FABAINFORMA acerca de las ventajas de este tipo de alimentos. “Uno de los requisitos de los alimentos probióticos es que los microorganismos permanezcan viables luego de atravesar el tracto gastrointestinal para llegar activos la intestino”, dijo.
Si bien cada vez son más las cepas estudiadas para ser incorporadas a los alimentos, la legislación establece una serie de requisitos. “ Este es un momento de revisión, hasta hace una década casi cualquier cepa con una mínima prueba ya podía ingresar al mercado sin mayor dificultad, sin embargo ahora la legislación es bastante estricta, sobre todo la europea, y requiere que las cepas sean probadas, estudiadas en su inocuidad y que las características probióticas que se le atribuyen deben estar debidamente demostradas en humanos”, explicó De Antoni.
Según la investigadora, la propaganda de las bondades de estos productos ha sido desmedida porque se han atribuido a algunos microorganismos propiedades que todavía no han sido demostradas en humanos.
De Antoni explicó cómo trabaja el grupo de investigación que lidera en el CIDCA. “En primer lugar se aísla la cepa nueva, luego se la identifica y caracteriza y mediante estudios in vitro y en animales de laboratorio se prueba su acción benéfica”. La doctora De Antoni – que a su vez está desempeñando el cargo de decana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP– comentó: “ A nosotros nos interesa estudiar la acción de probióticos contra ciertos patógenos intestinales. Hacemos estudios in vitro con células y trabajando con animales de laboratorio probamos si un microorganismo potencialmente probiótico aislado de la naturaleza puede inhibir la acción de la toxina shiga de Escherichia coli enterohemorrágica o el poder invasivo de la Salmonella”.
Según De Antoni, varios pueden ser los mecanismos de acción del poder de los probióticos contra los patógenos intestinales. “En la superficie de Lactobacillus plantarum, un probiótico aislado de kefir, hay una proteína que es capaz de destruir la capacidad tóxica de la toxina shiga o al menos disminuirla de forma notable”, dijo. Se plantea más de una hipótesis: que la toxina quede secuestrada en la superficie de la bacteria probiótica, o que esa proteína hidrolice la toxina del patógeno. “Hay muchos mecanismos por los cuales una bacteria probiótica puede disminuir la capacidad infectiva o toxigénica de un patógeno. También puede darse a través de metabolitos antimicrobianos como por ejemplo la producción de ácido láctico”.

Bacterias presentes en la naturaleza

Las bacterias probióticas constituyen un grupo muy heterogéneo de microorganismos que se encuentran en lugares tan disímiles como la superficie de plantas hasta el tracto gastrointestinal de los animales. Las cepas más utilizadas son las bacterias lácticas, distintas especies de Lactobacillus, levaduras y bifidobacterias. Según los expertos, las bacterias lácticas más estudiadas y de las que se acumula la mayor evidencia sobre sus efectos benéficos para la salud humana son Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium y Lactobacillus casei. Sin embargo, el creciente interés que despierta este tipo de bacterias ha llegado hasta lograr la secuenciación de más de 53 genomas de diferentes bacterias lácticas. “Si bien ya se conoce la secuencia genómica de muchos lactobacilos todavía falta asignarle la funcionalidad a las proteínas producidas por la cepas probióticas”, señaló la bioquímica.


• Bio-yogures, leches fermentadas y quesos probióticos

Además del CIDCA, en el país hay dos institutos dependientes del Conicet que se dedican al estudio de probióticos: el CERELA (Centro de Referencia para Lactobacilos) en la provincia de Tucumán y el INLAIN (Instituto de Lactología Industrial) en la provincia de Santa Fe.
El grupo de becarios coordinado por De Antoni en el CIDCA aísla bacterias lácticas a partir de los gránulos de kefir, un producto milenario constituido por la simbiosis de una flora mixta integrada por bacterias ácido- lácticas, ácido-acéticas, levaduras y hongos de una riqueza casi inagotable. También experimentan con bifidobacterias aisladas de intestino de lactantes sanos para medir la actividad de probióticos contra cepas patógenas de bacterias, parásitos y hongos como ciertas especies de salmonellas, Escherichia coli, clostridium difficile, giardias y hongos toxigéncos.

Viables y en la cantidad adecuada

Pero los preciados beneficios de estas bacterias que se encuentran en la naturaleza se darán siempre y cuando permanezcan vivas al llegar al intestino y además se encuentren en una cantidad adecuada en el alimento.
Para atravesar el tubo digestivo sin sufrir el deterioro producido por la acidez y las enzimas gástricas ni efecto lítico de la bilis, la matriz del alimento que lo transporte tendrá ciertas características para protegerlo y mantenerlo viable.
“Para lograr el efecto deseado el probiótico debe estar en el orden de 10 millones de bacterias (10 7) por gramo de alimento o sea que en 100 gramos de alimento el individuo estará consumiendo (10 9) mil millones de bacterias por día.

¿Pero cuánto tiempo permanecen estas bacterias benéficas en el intestino?

“Se ha visto que después de suspender su consumo, el probiótico puede permanecer entre 1 y 2 semanas en el intestino y luego desaparece”.
Si bien para De Antoni falta mucho por estudiar, la especialista reconoce que es factible que los probióticos tengan un efecto modulador sobre la respuesta inmune, equilibren la flora intestinal compitiendo con bacterias nocivas para la salud y den lugar a metabolitos protectores contra la agresión de sustancias carcinogénicas.
Mientras que en Argentina la mayoría de las bacterias probióticas están incluidas en productos lácteos, como bio-yogures, leches fermentadas y quesos probióticos, entre otros, en países con más historia y cultura en este tipo de alimentación se encuentran en una gran variedad de productos que van desde cárnicos hasta golosinas.

Efectos no deseados

A pesar de que se suman beneficios, los investigadores señalan que hay dos efectos adversos de los probióticos que hay que tratar de evitar: la inflamación intestinal y la traslocación bacteriana, es decir, que el microorganismo no quede en el intestino y pueda pasar a otro órgano.
“En el intestino tenemos más bacterias que células en el cuerpo. Eso habla de que la microbiota intestinal puede ser considerada un órgano que tiene una cierta estabilidad durante la vida aunque se pueden dar algunos disbalances causados por enfermedades, tratamientos o cambios de alimentación”, puntualizó De Antoni. Por ello –agregó– los probióticos podrían solucionar situaciones puntuales. Pero no se puede pensar al probiótico como un medicamento o fármaco.


• Lactobacillus casei
Alimentación animal

El mercado de este tipo de alimentos es cada vez más grande y ya ha alcanzado a la cría de animales de granja como cerdos y pollos. “Para el uso en pollos lo que se busca mediante alimentos probióticos balanceados y pasturas fermentadas y adicionadas es disminuir la elevada carga de salmonellas en el tubo digestivo de las aves”, sostuvo De Antoni. Por otra parte –agregó– también se trata de evitar el uso de antibióticos en la cría de aves de corral para mejorar su rendimiento, y una forma sería reemplazar los antibióticos por probióticos.
Otros animales domésticos como las mascotas también podrían beneficiarse con los probióticos, ya se están probando sus efectos en la mejora del pelaje, entre otras cualidades.