{"id":1279,"date":"2012-07-10T14:37:59","date_gmt":"2012-07-10T17:37:59","guid":{"rendered":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/?p=1279"},"modified":"2012-07-10T14:37:59","modified_gmt":"2012-07-10T17:37:59","slug":"medicamentos-en-busca-de-enfermedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/2012\/07\/10\/medicamentos-en-busca-de-enfermedad\/","title":{"rendered":"Medicamentos en busca de enfermedad"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #008000;\"><a href=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/EEUU2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1286\" title=\"EEUU\" src=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/EEUU2-300x181.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"181\" \/><\/a>El fraude por el que GlaxoSmithKline debe pagar una multa astron\u00f3mica obedece a la estrategia de \u2018crear\u2019 patolog\u00edas para vender m\u00e1s. El Paxil se present\u00f3 como \u2018la p\u00edldora de la timidez\u2019 .<\/span><\/h3>\n<p>La imagen de la Big Pharma ha sufrido un nuevo golpe. Dos grandes laboratorios farmac\u00e9uticos, GlaxoSmithKline y Abbott, han aceptado en las \u00faltimas semanas pagar multas astron\u00f3micas por haber incurrido en graves malas pr\u00e1cticas en la promoci\u00f3n y venta de medicamentos. Ambas compa\u00f1\u00edas se han reconocido culpables y han aceptado sendos acuerdos extrajudiciales para evitar males mayores, en el caso de que los procesos que se segu\u00edan contra ellas llegaran a juicio. Las malas pr\u00e1cticas reconocidas incluyen vender medicamentos para patolog\u00edas en las que no est\u00e1n indicados, pagar a los m\u00e9dicos d\u00e1divas y sobornos para que los prescriban y, lo que es m\u00e1s grave, ocultar la existencia de efectos adversos.<\/p>\n<p>En el trasfondo de estas multas multimillonarias subyace el giro estrat\u00e9gico emprendido por algunos laboratorios a finales de los a\u00f1os ochenta para incrementar los beneficios, no por la v\u00eda de obtener nuevos y mejores f\u00e1rmacos, algo que resulta cada vez m\u00e1s costoso, sino por la de conseguir nuevas indicaciones para sus viejos medicamentos. Esta estrategia incluye la creaci\u00f3n artificial de enfermedades, lo que en ingl\u00e9s se conoce como disease mongering, es decir, el intento, muchas veces culminado con \u00e9xito, de convertir procesos naturales en la vida como la menopausia, la tristeza o la timidez, en patolog\u00edas susceptibles de ser tratadas con f\u00e1rmacos.<\/p>\n<p><strong>EE UU castiga las d\u00e1divas a m\u00e9dicos o la ocultaci\u00f3n de efectos indeseados<\/strong><\/p>\n<p>Dos casos han contribuido a afianzar la imagen de villana que acompa\u00f1a a la Big Pharma, para disgusto de los laboratorios serios y comprometidos, que deploran este tipo de comportamientos. El papel de h\u00e9roe lo ha asumido en este caso el Gobierno de Estados Unidos, que bajo la presidencia del dem\u00f3crata Bill Clinton decidi\u00f3 acabar con los abusos y desmanes en que incurr\u00edan algunas farmac\u00e9uticas dispuestas a saltarse las normas de la \u00e9tica e incluso la ley para preservar la cuenta de resultados.<\/p>\n<p>GlaxoSmithKline, la tercera mayor farmac\u00e9utica del mundo, con una facturaci\u00f3n de 33.998 millones de euros en 2010, tendr\u00e1 que pagar ahora 2.400 millones de euros por haber promovido durante a\u00f1os la prescripci\u00f3n en menores de un antidepresivo, el Paxil, autorizado \u00fanicamente para adultos por los efectos adversos demostrados en pacientes j\u00f3venes; por haber indicado otro medicamento, el Wellbutrin, para procesos en los que no ten\u00eda actividad terap\u00e9utica demostrada, como la obesidad o la disfunci\u00f3n sexual; y por haber ocultado que uno de sus medicamentos m\u00e1s vendidos, el Avandia, aprobado para tratar la diabetes, aumentaba el riesgo de afecci\u00f3n cardiaca.<\/p>\n<p>El de GSK ha sido considerado el mayor fraude de la historia, pero no era el \u00fanico. En mayo, la farmac\u00e9utica Abbott lleg\u00f3 a un acuerdo similar y acept\u00f3 pagar una multa de 1.225 millones de euros por haber extendido el uso de un anticonvulsivo aprobado en 1983 para tratar la epilepsia y el trastorno bipolar, a otras patolog\u00edas en las que no tiene ninguna eficacia probada, como la agitaci\u00f3n en ancianos con demencia senil. El laboratorio pag\u00f3 durante 10 a\u00f1os a m\u00e9dicos y residencias de ancianos para que prescribieran el f\u00e1rmaco. Tambi\u00e9n Pfizer acept\u00f3 pagar en 2009 una multa de 1.800 millones de euros por la promoci\u00f3n fraudulenta de otros 13 medicamentos.<\/p>\n<p>En la mayor parte de estos casos subyace una misma estrategia: promover de forma fraudulenta el uso de f\u00e1rmacos en afecciones en las que no est\u00e1n indicados. Y una vez logrado, ocultar los efectos adversos para evitar perder mercado. La comercializaci\u00f3n de Paxil en 1999 es un ejemplo paradigm\u00e1tico de disease mongering. Hasta ese momento se reconoc\u00eda como entidad patol\u00f3gica la agorafobia, un trastorno muy severo por el cual las personas que lo sufren son incapaces de salir de casa y cuando lo hacen, pueden sufrir ataques de p\u00e1nico. El lanzamiento de Paxil se centr\u00f3 en una nueva entidad, la fobia social, que daba mucho juego puesto que pod\u00eda abarcar desde formas leves de agorafobia a la simple y llana dificultad para hablar en p\u00fablico. Paxil se present\u00f3 con gran acompa\u00f1amiento medi\u00e1tico como la p\u00edldora de la timidez y el laboratorio eligi\u00f3 para su lanzamiento en Europa la ciudad de Londres, capital del reino donde, seg\u00fan el t\u00f3pico, hay m\u00e1s t\u00edmidos.<\/p>\n<p>El Paxil era en realidad un viejo antidepresivo, la paroxetina, que volv\u00eda al mercado con nuevos ropajes y, por supuesto, nueva indicaci\u00f3n. Cuando desde los foros de salud p\u00fablica se critic\u00f3 al laboratorio por esta manipulaci\u00f3n, sus responsables culparon a la prensa de la distorsi\u00f3n. Pero en su discurso ante la junta de accionistas, el que entonces era el m\u00e1ximo ejecutivo de la divisi\u00f3n responsable del nuevo f\u00e1rmaco, Barry Brand, fue bastante m\u00e1s sincero: \u201cEl sue\u00f1o de todo comercial es dar con un mercado por conocer o identificar, y desarrollarlo. Eso es justamente lo que hemos logrado hacer con el s\u00edndrome de ansiedad social\u201d, proclam\u00f3, entre grandes aplausos. Efectivamente, la evoluci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda en Bolsa as\u00ed lo acreditaba.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la industria se debate entre el viejo paradigma de buscar nuevos o mejores f\u00e1rmacos para las viejas y nuevas enfermedades, algo que resulta muy arriesgado, y el que defienden los ejecutivos m\u00e1s agresivos, muchos de los cuales no tienen ninguna relaci\u00f3n con la farmacolog\u00eda, partidarios de recurrir a otras estrategias para aumentar los beneficios. As\u00ed se ha pasado muchas veces del viejo paradigma de \u201cenfermedad en busca de medicamento\u201d al mucho m\u00e1s lucrativo de \u201cmedicamento en busca de enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Esta estrategia, objeto de numerosos art\u00edculos en las revistas m\u00e9dicas, suele articularse en tres fases. En la primera se trata de identificar las patolog\u00edas, pr\u00f3ximas o no a la indicaci\u00f3n inicial, en las que podr\u00eda justificarse de alg\u00fan modo la prescripci\u00f3n del f\u00e1rmaco. La segunda consiste en colonizar los medios de comunicaci\u00f3n con estudios, reportajes y entrevistas, de apariencia independiente, sobre la importancia social de la patolog\u00eda a tratar, y lo mucho que sufren quienes las sufren. Una vez sensibilizada la poblaci\u00f3n y las autoridades sanitarias, se pasa a la tercera fase: ofrecer la soluci\u00f3n. Para lograr este c\u00edrculo virtuoso es importante contar, si es posible, con el concurso de los propios pacientes.<\/p>\n<p>En 1999 la oficina de Nueva York de PRNews contabiliz\u00f3 un mill\u00f3n de menciones del nuevo f\u00e1rmaco Paxil, el \u00fanico aprobado hasta ese momento contra la ansiedad social. Una investigaci\u00f3n posterior del diario The Washington Post revel\u00f3 que entre 1997 y 1998 se hab\u00edan publicado m\u00e1s de 50 reportajes extensos en la prensa norteamericana sobre lo terrible que era la ansiedad social y lo mucho que estaba aumentando.<\/p>\n<p>A esa \u00e9poca pertenecen tambi\u00e9n los dos f\u00e1rmacos que mejor simbolizan los grandes r\u00e9ditos de esta estrategia: Viagra y Prozac. Poco antes del lanzamiento de Viagra, los problemas de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil tuvieron una sorprendente atenci\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n. Entre los estudios de mayor eco medi\u00e1tico figuraba uno que revelaba que nada menos que el 72% de los hombres entre 40 y 70 a\u00f1os de Estados Unidos sufr\u00edan alg\u00fan tipo de dificultad a la hora de conseguir la erecci\u00f3n, lo cual resultaba terriblemente alarmante para los expertos que opinaban sobre el tema. La p\u00edldora azul ha tenido tal \u00e9xito que no solo se prescribe en los casos de aut\u00e9ntica disfunci\u00f3n er\u00e9ctil, sino en muchos otros en los que es dudoso que tenga alguna eficacia. \u00daltimamente se usa tambi\u00e9n con fines recreativos, para prolongar la erecci\u00f3n. No existen estad\u00edsticas precisas de las v\u00edctimas, incluso mortales, de estos abusos, pero las hay.<\/p>\n<p>La fluoxetina, el principio activo de Prozac, se aprob\u00f3 en Estados Unidos en 1992. Lleg\u00f3 a Espa\u00f1a en 1997 precedida por una intensa y exitosa campa\u00f1a que inclu\u00eda menciones elogiosas en obras literarias y cinematogr\u00e1ficas. La comercializaci\u00f3n de Prozac incorpor\u00f3 una novedad: por primera vez los laboratorios no se dirig\u00edan a los m\u00e9dicos para aumentar la prescripci\u00f3n, sino a los posibles usuarios. Como era de esperar, bati\u00f3 el r\u00e9cord de progresi\u00f3n de ventas de un f\u00e1rmaco. Ya en el primer a\u00f1o se vendieron dos millones de unidades, la mayor parte con cargo a la Seguridad Social, a la que se le pas\u00f3 una factura de 9.200 millones de pesetas.<\/p>\n<p>Para hacerse una idea de lo que esa cifra representa basta con recordar que el lanzamiento de Prozac coincidi\u00f3 con la promulgaci\u00f3n de la normativa que introduc\u00eda en Espa\u00f1a la comercializaci\u00f3n de gen\u00e9ricos y el sistema de precios de referencia. La aplicaci\u00f3n combinada de esas dos medidas deb\u00eda producir el primer a\u00f1o un ahorro de 8.000 millones. Prozac se comi\u00f3 todo el ahorro previsto.<\/p>\n<p>Siguiendo fielmente la pauta del disease mongering se present\u00f3 tambi\u00e9n el f\u00e1rmaco que deb\u00eda ayudar a las mujeres a superar esa fase tan terrible de la vida que es la menopausia, protegerlas del infarto y la osteoporosis y garantizarles poco menos que la eterna juventud: la controvertida terapia hormonal sustitutoria. De nuevo lleg\u00f3 al mercado precedida de un gran n\u00famero de reportajes e informes sobre las consecuencias de la menopausia, que no solo trae sofocos, sequedad vaginal, aumento de peso y dificultades para dormir, sino graves riesgos para la salud. Varios estudios hab\u00edan mostrado que la ca\u00edda de estr\u00f3genos tras la menopausia hace perder a las mujeres la protecci\u00f3n que ten\u00edan frente al infarto y acelera la p\u00e9rdida de masa \u00f3sea. Todo ello era cierto, pero no lo era tanto que el nuevo f\u00e1rmaco tuviera los efectos protectores que proclamaba. A pesar de ello, se present\u00f3 como la gran panacea. Como ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses, los jefes de ginecolog\u00eda de los principales hospitales espa\u00f1oles convocaron a la prensa para recomendar que la terapia fuera administrada con car\u00e1cter preventivo a todas las mujeres a partir de los 50 a\u00f1os y por un periodo de por lo menos 10. Afortunadamente, la Seguridad Social no les hizo caso.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os siguientes se produjo un goteo de estudios que alertaban de los posibles efectos adversos de esta terapia. En 2002, cuando en Espa\u00f1a ya la hab\u00edan tomado m\u00e1s de 600.000 mujeres y en Estados Unidos m\u00e1s de 20 millones, lleg\u00f3 el \u201cjarro de agua fr\u00eda a la eterna juventud femenina\u201d, para utilizar la expresi\u00f3n con que titul\u00f3 la cr\u00f3nica el diario The New York Times. La FDA interrumpi\u00f3 de golpe un estudio en el que participaban 16.000 mujeres, el Women Health Iniciative, que deb\u00eda demostrar todas las bondades y efectos preventivos por los que se estaba recetando. El estudio deb\u00eda finalizar en 2005, pero los resultados preliminares indicaban que el tratamiento no solo no ten\u00eda los efectos protectores sino que a partir de los 5,2 a\u00f1os de tratamiento, aumentaba el riesgo de sufrir c\u00e1ncer de mama invasivo y accidente cerebro-vascular. Con el tiempo se ha visto que el f\u00e1rmaco tiene su utilidad en casos muy concretos y muy cuidadosamente evaluados, pero nunca debe administrarse, como se pretendi\u00f3, como tratamiento preventivo con car\u00e1cter general y menos como \u201cp\u00edldora\u201d para combatir el miedo a envejecer.<\/p>\n<p>Mientras tanto, nuevos s\u00edndromes han aparecido y son objeto de intensas campa\u00f1as para que se les reconozca como patolog\u00eda tratada. Nuevos f\u00e1rmacos se suman a la estrategia del disease mongering. La pol\u00e9mica se centra ahora en el amplio abanico de los trastornos de la personalidad, el desorden bipolar y el d\u00e9ficit de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Efectos adversos que no deb\u00edan salir a la luz<\/strong><\/p>\n<p>En 2004 se supo que GSK hab\u00eda ocultado que entre los ni\u00f1os y adolescentes tratados con Paxil se produc\u00eda una mayor tasa de pensamientos y conductas suicidas. Al ser descubierta, la compa\u00f1\u00eda lleg\u00f3 a un acuerdo extrajudicial y se comprometi\u00f3 a publicar todos los datos de sus estudios cl\u00ednicos. Mientras tanto, la investigaci\u00f3n de este y otros casos motiv\u00f3 en 2007 un cambio legislativo en Estados Unidos que oblig\u00f3 a las farmac\u00e9uticas a publicar todos los datos de los estudios cl\u00ednicos que hicieran. Esta normativa es la que permiti\u00f3 descubrir que GSK hab\u00eda ocultado tambi\u00e9n datos comprometedores de su f\u00e1rmaco Avandia, que se recetaba para tratar la diabetes.<\/p>\n<p>La farmac\u00e9utica hab\u00eda iniciado en 1999 un estudio secreto para averiguar si Avandia era m\u00e1s seguro que su competidor Actos, de la empresa Takeda. Los resultados fueron desastrosos: no solo no era m\u00e1s eficaz, sino que presentaba un significativo mayor riesgo de da\u00f1o cardiaco. Estos resultados deber\u00edan haberse comunicado a las autoridades sanitarias, pero en lugar de hacerlo, la compa\u00f1\u00eda hizo todo tipo de maniobras para evitar que trascendieran. Una investigaci\u00f3n del diario The New York Times revel\u00f3 en 2010 diversos correos internos entre directivos en los que se advert\u00eda de que los datos del estudio no deb\u00edan ver, bajo ning\u00fan concepto, \u201cla luz del d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Los riesgos de Avandia fueron confirmados en un estudio independiente de un cardi\u00f3logo de Cleveland. GSK reconoci\u00f3 que conoc\u00eda los riesgos de Avandia desde 2005, pero las investigaciones posteriores indican que la compa\u00f1\u00eda ya ten\u00eda conocimiento de los efectos adversos no declarados desde antes de su comercializaci\u00f3n, en 1999, y no solo permiti\u00f3 que se prescribiera sin ninguna advertencia, sino que hizo todo lo posible por ocultarlo sabiendo que hab\u00eda alternativas m\u00e1s seguras para los pacientes.<\/p>\n<p>Que Avandia mantuviera su cuota de mercado era una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica para GSK, en un momento en que su portafolio estaba hu\u00e9rfano de nuevos productos. Entre los documentos conocidos ahora figura un informe interno, en el que la compa\u00f1\u00eda evaluaba el coste que tendr\u00eda la revelaci\u00f3n de los efectos adversos: 600 millones de d\u00f3lares solo entre 2002 y 2004.<\/p>\n<p>En la misma \u00e9poca que el Paxil se comercializ\u00f3 toda una oleada de f\u00e1rmacos conocidos como las p\u00edldoras de la felicidad destinados a librarnos, a golpe de pastilla, de las angustias, temores, fobias y frustraciones que inevitablemente nos acompa\u00f1an en la vida. En la mayor\u00eda de los casos eran principios activos con eficacia demostrada en muy acotadas patolog\u00edas. El objetivo de la estrategia de comercializaci\u00f3n era ampliar todo lo posible el campo terap\u00e9utico a cubrir.<\/p>\n<p>Milagros P\u00e9rez Oliva<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sociedad.elpais.com\/sociedad\/2012\/07\/09\/actualidad\/1341863741_294998.html\" target=\"_blank\">El Pa\u00eds<\/a>, 09-07-12<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fraude por el que GlaxoSmithKline debe pagar una multa astron\u00f3mica obedece a la estrategia de \u2018crear\u2019 patolog\u00edas para vender m\u00e1s. El Paxil se present\u00f3 como \u2018la p\u00edldora de la timidez\u2019 . La imagen de la Big Pharma ha sufrido un nuevo golpe. 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