{"id":10932,"date":"2015-01-13T15:16:37","date_gmt":"2015-01-13T18:16:37","guid":{"rendered":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/?p=10932"},"modified":"2015-01-13T15:16:37","modified_gmt":"2015-01-13T18:16:37","slug":"sobre-mitos-y-verdades-de-la-medicina-casera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/2015\/01\/13\/sobre-mitos-y-verdades-de-la-medicina-casera\/","title":{"rendered":"Sobre mitos y verdades de la medicina casera"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #0b631a\"><a href=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/876497356-anis-hierba-clavo-de-olor-anis-estrellado-palo-de-canela.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10933\" src=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/876497356-anis-hierba-clavo-de-olor-anis-estrellado-palo-de-canela-300x169.jpg\" alt=\"876497356-anis-hierba-clavo-de-olor-anis-estrellado-palo-de-canela\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a>Un incre\u00edble recorrido en el que figuran fascinantes historias de remedios y las drogas, incluyendo el clavo de olor para el dolor de muelas, el arte del tirado del cuerito, o los mil y un usos de la aspirina, por ejemplo como quitamanchas&#8230;<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Pablo Neruda escribi\u00f3: \u201cCuando no puedo mirar tu cara, miro tus pies\u201d. Imaginen si esos pies tuvieran hongos, callos, ampollas\u2026 \u00a1Qu\u00e9 decepci\u00f3n para el poeta! Nuestros pies merecen un reconocimiento. Muchas veces sufren porque los descuidamos. Otras, por elegancia, van encaramados sobre un taco aguja de catorce cent\u00edmetros, soportan nuestro peso sin quejarse, o nos llevan de aqu\u00ed para all\u00e1 corriendo el colectivo (o bus), saltando charcos o jugando al f\u00fatbol. Por eso son los primeros en nuestro recorrido corporal, a modo de reivindicaci\u00f3n y de merecido homenaje. Las manos vienen de \u201cbonus\u201d, atendiendo a que, en el ser humano, los pies y las manos son partes del cuerpo muy parecidas y, a la vez, bastante diferentes.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>AMPOLLAS. Las ampollas, esas bolsitas de piel llenas de l\u00edquido que tanto dolor nos causan, pueden formarse por varias razones. Una de ellas es el rozamiento y la fricci\u00f3n excesiva con alguna superficie, que generalmente es el interior de ese zapato maravilloso, que encima estaba de oferta, y que en el momento en que nos lo probamos pensamos: \u201cYa se va a estirar\u201d. Pero \u00bfpor qu\u00e9 las ampollas suelen aparecer en las manos o en los pies y no en otros lugares del cuerpo?<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nNuestra piel est\u00e1 constituida por distintas capas ubicadas una sobre la otra: la epidermis, la m\u00e1s externa, formada en m\u00e1s de un 90% por c\u00e9lulas llamadas queratinocitos; la dermis, que es unas 20 a 30 veces m\u00e1s gruesa que la epidermis, y el tejido subcut\u00e1neo (o hipodermis), que es la capa m\u00e1s interna.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nLa epidermis est\u00e1 formada por cuatro estratos (c\u00f3rneo, granular, espinoso y basal), y en ocasiones puede tener un quinto estrato (l\u00facido). Tiene un espesor muy variable, que va desde un m\u00ednimo de 0,1 mil\u00edmetros en los p\u00e1rpados, a un m\u00e1ximo de 1,5 en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Esto hace que el grosor de la piel no sea el mismo en todo el cuerpo: es m\u00e1s finita en algunos lugares y mucho m\u00e1s gruesa en otros.(3)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nLas c\u00e9lulas que constituyen estas capas est\u00e1n conectadas entre s\u00ed formando un gran entramado. A veces esa conexi\u00f3n se rompe porque hay mucha fricci\u00f3n (fatiga mec\u00e1nica) y as\u00ed comienzan los problemas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nEn general, cuando hay un roce continuo en la piel m\u00e1s fina, se produce un corte sangrante. Por ejemplo, debido la fricci\u00f3n con la ropa de fibras duras como el nailon, los maratonistas que no toman precauciones suelen sufrir cortes en los pezones. Sin embargo, cuando el roce ocurre en zonas donde la piel es m\u00e1s gruesa, como las plantas de los pies o las palmas de las manos, el corte puede no llegar a producirse. En su lugar, lo primero que aparece es un \u00e1rea de color rojo, que nos indica que ah\u00ed est\u00e1 ocurriendo el roce.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nSi no le prestamos atenci\u00f3n e insistimos en usar esos bellos aunque inc\u00f3modos zapatos o en seguir practicando con la guitarra hasta que las velas no ardan (o los vecinos nos denuncien),<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nDe los pies (y las manos)\u2026 la continua fricci\u00f3n har\u00e1 que el entramado que une las c\u00e9lulas de las capas que forman la epidermis \u2013en particular, las del estrato espinoso\u2013 se rompa y dichas c\u00e9lulas empiecen a separarse entre s\u00ed formando un huequito. Esto genera un cambio en la presi\u00f3n hidrost\u00e1tica y causa un incremento de la permeabilidad de los vasos sangu\u00edneos, que comienzan a \u201cfiltrar\u201d un l\u00edquido acuoso de color claro que llena el espacio entre las capas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nEste fluido contiene iones, l\u00edpidos y algunas prote\u00ednas; es parecido a la sangre, pero con la diferencia de que las \u00fanicas c\u00e9lulas que posee son los gl\u00f3bulos blancos, que migran desde los capilares.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nLos gl\u00f3bulos rojos son demasiado grandes y no pueden atravesar las paredes de los vasos sangu\u00edneos, aunque a veces, si el da\u00f1o es mayor, directamente pueden formarse ampollas de sangre. Este l\u00edquido similar al plasma proporciona a la zona lesionada hidrataci\u00f3n abundante, un buen ambiente para el proceso de regeneraci\u00f3n de la piel y act\u00faa como una amortiguaci\u00f3n para proteger la zona lastimada mientras est\u00e1 san\u00e1ndose. As\u00ed, carna-val carioca mediante, ya tenemos nuestra ampolla por fricci\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\n(3) El grosor de la piel var\u00eda considerablemente seg\u00fan la edad, el g\u00e9nero, nuestro lugar de nacimiento y las diferentes regiones de la superficie corporal. Y s\u00ed, hay investigadores dedicados a este tipo de determinaciones, como pueden ver, por ejemplo, en &#8220;Skin thickness of Korean adults&#8221; (2002). En este trabajo se realizaron numerosas biopsias en diferentes regiones del cuerpo, en hombres y mujeres coreanas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>P\u00cdLDORAS DE BOLSILLO. EL GIGANTE DE ILLINOIS. Robert Wadlow, el hombre m\u00e1s alto de la historia del que se tienen registros (2,72 metros), muri\u00f3 por culpa de una simple ampolla. Cuando ten\u00eda 22 a\u00f1os, uno de los aparatos ortop\u00e9dicos que necesitaba para poder caminar porque sus huesos no eran capaces de sostenerlo le lastim\u00f3 el tobillo, caus\u00e1ndole una ampolla que se revent\u00f3. Debido a que, por su altura, no ten\u00eda mucha sensibilidad en las extremidades no se dio cuenta hasta que fue demasiado tarde y ten\u00eda una infecci\u00f3n generalizada.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nAunque los m\u00e9dicos hicieron todo lo posible, y hasta realizaron una transfusi\u00f3n, no pudieron salvarlo. Finalmente, muri\u00f3 mientras dorm\u00eda, once d\u00edas despu\u00e9s de haberse lastimado. La banda norteamericana de m\u00fasica country The Handsome Family le dedic\u00f3 una canci\u00f3n: The giant of Illinois \/ died from a blister on his toe \/ after walking all day through the first winter\u2019s snow \/ throwing bits of stale bread to the last speckled doves. \/ He never even felt his shoe full of blood (4). Bello.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>(4) &#8220;El gigante de Illinois \/ muri\u00f3 por una ampolla en el dedo del pie \/ despu\u00e9s de caminar todo el d\u00eda a trav\u00e9s de la nieve del primer invierno \/ lanzando trozos de pan duro a las \u00faltimas palomas motea-das. \/ Ni siquiera sinti\u00f3 el zapato lleno de sangre&#8221;.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La manera de evitar las ampollas es bastante l\u00f3gica y evidente: identificar la causa, intentar solucionarla y tomar las medidas necesarias para que no se repita nuestro sufrimiento. Para eso, es importante conocer aquellos factores capaces de generar m\u00e1s fuerzas de fricci\u00f3n y minimizarlos. Algunos de ellos son la humedad, la temperatura, las caracter\u00edsticas de la piel y el material del objeto con el que se produce el roce.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nLa piel h\u00fameda, por ejemplo, es un enemigo a combatir porque, al contrario de lo que podr\u00edamos suponer, produce fuerzas de fricci\u00f3n mayores que las de la piel muy seca o muy mojada. \u00bfC\u00f3mo es esto?<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nEl roce continuo sobre la piel muy seca puede generar exfoliaci\u00f3n de las c\u00e9lulas del estrato c\u00f3rneo. Estas c\u00e9lulas desprendidas proporcionan lubricaci\u00f3n (se deslizan unas sobre otras) minimizando las fuerzas de fricci\u00f3n. Pero cuando la piel est\u00e1 h\u00fameda, la tensi\u00f3n superficial impide el movimiento de las c\u00e9lulas escamosas porque las mantiene \u201cadheridas\u201d a la planta del pie. Esto hace que las fuerzas por rozamiento aumenten y, consecuente-mente, se favorezca la formaci\u00f3n de ampollas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nPor otro lado, cuando la piel est\u00e1 muy mojada, la lubricaci\u00f3n es de tipo hidrodin\u00e1mica: se forma un \u201ccolch\u00f3n\u201d de agua que separa las dos superficies. En la piel h\u00fameda, esta capa no es suficiente como para minimizar la fricci\u00f3n. La l\u00f3gica nos indicar\u00eda, entonces, que para reducir la incidencia de ampollas tendr\u00edamos que disminuir, en lo posible, la humedad del pie. En este sentido, los estudios son contradictorios. Algunos se\u00f1alan que los antitranspirantes son efectivos para la prevenci\u00f3n siempre y cuando no contengan emolientes, pero que, al mismo tiempo, generan mayor dermatitis. En cambio, otros no encuentran efectos significativos en la reducci\u00f3n de ampollas, pero s\u00ed en la reducci\u00f3n de dermatitis. (5)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>5- Pensar que detr\u00e1s de algo tan simple hay toneladas de papeles y litros de tinta\u2026 Bueno, quiz\u00e1 sea un poco exagerado, pero seguro que al menos existen dos estudios en donde se analiza la influencia de los antitranspirantes en la prevenci\u00f3n de ampollas: \u201cInfluence of an antiperspirant on foot blister incidence during cross country hiking\u201d (1998) y \u201cEffects of an antiperspirant with emollients on foot sweat accumulation and blister formation while walking in the heat\u201d (1995).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>TALCO EFECTIVIDAD. Limitada. \u201cUn poquito de talco ayuda para que el pie resbale\u201d podr\u00eda ser un consejo coherente a la hora de evitar las ampollas. He aqu\u00ed un detalle sorprendente: el famoso y bien amado talco, del que tendemos a pensar que colabora con el objetivo de prevenci\u00f3n de ampollas porque absorbe la humedad, es, en realidad, un arma de doble filo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nMientras est\u00e1 seco, efectivamente reduce las fuerzas de fricci\u00f3n; pero en cuanto empezamos a transpirar y se humedece las aumenta y, encima, se empiezan a formar pelotitas de \u201cengrudo\u201d que terminan siendo m\u00e1s abrasivas. (6)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\n(6) Por supuesto, hay estudios al respecto, como \u201cThe skin surface and friction\u201d (1955) y \u201cThe skin and friction: deviations from amontons\u2019 laws and the effect of hydration and lubrication\u201d (1971). Al parecer el talco reduce ligeramente la fricci\u00f3n, pero la aumenta cuando se humedece.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nA la hora de ir al caj\u00f3n de las medias, \u00a1atenci\u00f3n! Exhaustivos an\u00e1lisis muestran que las que est\u00e1n hechas de poli\u00e9ster o fibras acr\u00edlicas reducen la incidencia de ampollas, mucho m\u00e1s que las medias de algod\u00f3n. Las de nailon son muy \u00fatiles cuando el pun-to de fricci\u00f3n problem\u00e1tico se sit\u00faa entre el zapato y la media. Incluso hay investigadores que aseguran que lo mejor es usar doble media (no apto para un d\u00eda de verano a las tres de la tarde, a menos que consulten el apartado \u201cMal olor\u201d).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nVarios estudios sugieren que, para reducir la aparici\u00f3n de ampollas en zonas muy expuestas como los pies y las manos cuando se realizan tareas repetitivas \u2013como tocar la guitarra, usar un destornillador, marchar o correr maratones\u2013, la soluci\u00f3n es exponer la piel a fuerzas de fricci\u00f3n repetidas, que sean insuficientes para causar la ampolla pero capaces de generar el famoso callo (al cual nos dedicaremos en unas l\u00edneas m\u00e1s).(7)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>(7) Y como muestra, tenemos un estudio en h\u00e1msters (\u201cThe effect of chronic frictional stimulation on hamster cheek pouch epithelium\u201d, 1973) y \u00a1uno en marineros! (\u201cA friction blister prevention study in a population of Marines\u201d, 1981.) \u00bfPueden imaginarse frotando al pobre h\u00e1mster para generarle un callo? \u00bfY al marinero? No se asusten, con los h\u00e1msters usaron un cepillo rotatorio.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nLa gran pregunta que resta responder es: \u00bfQu\u00e9 hacemos con las ampollas una vez que aparecieron? \u00bfPinchar o no pinchar?, esa es la cuesti\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nNo existe consenso acerca de si una ampolla por fricci\u00f3n debe o no pincharse para drenar el l\u00edquido porque tampoco hay demasiados trabajos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>cient\u00edficos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>al respecto. Distinto es el caso de las ampollas por quemaduras, que s\u00ed est\u00e1 m\u00e1s estudiado y adem\u00e1s cuenta con gu\u00edas de las distintas unidades de quemados del mundo. En general se trata de situaciones m\u00e1s graves, con grandes porciones del cuerpo afectadas. Tambi\u00e9n es diferente el caso de las ampollas por presi\u00f3n, que se observan cuando un paciente tiene que estar mucho tiempo en cama, y aqu\u00ed cada m\u00e9dico tiene su postura y argumentos para defenderla, dependiendo de su tama\u00f1o, localizaci\u00f3n y aspecto (de la ampolla, no del m\u00e9dico). Si es peque\u00f1a, generalmente no requiere mayor intervenci\u00f3n. S\u00f3lo se proteger\u00e1 la zona afectada con alg\u00fan ap\u00f3sito y la ampolla se ir\u00e1 secando y vaciando de l\u00edquido hasta su curaci\u00f3n. \u00bfPara qu\u00e9 generar una herida abierta, susceptible de infecciones, donde no exist\u00eda?<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nSea cual fuere el caso, es fundamental comprobar en todo momento que el l\u00edquido no sea amarillento o blanco, porque eso indicar\u00eda la presencia de una infecci\u00f3n, que deber\u00e1 ser tratada por un m\u00e9dico. Tambi\u00e9n es muy importante no retirar la capa superior de piel (por muy tentador que sea), ya que sirve de protecci\u00f3n frente a otras lesiones o infecciones. Y, por supuesto, si las ampollas salen sin ninguna raz\u00f3n aparente, no dejen de consultar con el m\u00e9dico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>LA ABUELA DICE:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\nNo te arranques la pielcita de la ampolla porque se te puede infectar. No obstante, muchos deportistas, frente a la necesidad de seguir entrenando y para reducir el dolor cuando la ampolla est\u00e1 en la planta de los pies o es muy grande, deciden vaciarla de l\u00edquido haciendo una punci\u00f3n con una aguja esterilizada. Algunos incluso enhebran hilo en la aguja y pasan el hilo por la ampolla para que este absorba el fluido.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><br \/>\n(&#8230;)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>De la qu\u00edmica a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica para chicos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u201cLa tarantela, \u00bfproviene de la picadura de las tar\u00e1ntulas? Y las aspirinas, \u00bftienen algo que ver con los cocodrilos egipcios? \u00bfPuede la miel aliviar la tos y el dolor de garganta? \u00bfDe d\u00f3nde salen los antibi\u00f3ticos?\u201d La frase de la sinopsis del libro de Valeria Edelsztein, que public\u00f3 Siglo XXI Editores. La autora es porte\u00f1a, naci\u00f3 en 1982 y es doctora en Qu\u00edmica por la Universidad de Buenos Aires e investigadora del Conicet. Participa como columnista cient\u00edfica en diversos medios radiales, gr\u00e1ficos, televisivos y digitales, como por ejemplo, del programa televisivo \u201cCient\u00edficos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>industria argentina\u201d (TVP). Fue asistente de contenidos para \u201cProyecto G\u201d (Canal Encuentro). Es editora adjunta del encarte y revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica para ni\u00f1os Chic@s.. Es autora de diversas publicaciones.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"color: #0b631a;text-decoration: underline\">Fuente<\/span><\/span><\/strong>: Tiempo Argentino<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un incre\u00edble recorrido en el que figuran fascinantes historias de remedios y las drogas, incluyendo el clavo de olor para el dolor de muelas, el arte del tirado del cuerito, o los mil y un usos de la aspirina, por ejemplo como quitamanchas&#8230; Pablo Neruda escribi\u00f3: \u201cCuando no puedo mirar tu cara, miro tus pies\u201d. &hellip; <a href=\"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/2015\/01\/13\/sobre-mitos-y-verdades-de-la-medicina-casera\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Sobre mitos y verdades de la medicina casera<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10933,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-10932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10932\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}