{"id":1269,"date":"2012-07-10T09:56:51","date_gmt":"2012-07-10T12:56:51","guid":{"rendered":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/?p=1269"},"modified":"2012-07-10T09:56:51","modified_gmt":"2012-07-10T12:56:51","slug":"mitos-mitificaciones-y-mitomanos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/2012\/07\/10\/mitos-mitificaciones-y-mitomanos\/","title":{"rendered":"Mitos, mitificaciones y mit\u00f3manos"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #008000;\"><a href=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/bielsa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1270\" title=\"bielsa\" src=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/bielsa.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Apuntes sobre la despenalizaci\u00f3n de la tenencia para uso personal.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"color: #008000;\">\u00a0Por Rafael Bielsa<\/span><\/h3>\n<p>Ser\u00eda necesario, en el marco de la discusi\u00f3n abierta sobre la despenalizaci\u00f3n de drogas en el pa\u00eds, comprender la complejidad que tiene el fen\u00f3meno del uso problem\u00e1tico de sustancias psicoactivas y estupefacientes, esto es, poder pensar en las diferentes situaciones y condiciones en las que este proceso se manifiesta; seg\u00fan las personas involucradas sean adolescentes, j\u00f3venes o adultos; sean de clases medias, altas o vulnerables; seg\u00fan las motivaciones que iniciaron y continuaron siendo el sost\u00e9n del consumo-abuso; seg\u00fan drogas; seg\u00fan lugares. Es importante comprender que cuando nos referimos al problema de las drogas, consideramos situaciones de consumo dis\u00edmiles en t\u00e9rminos socioambientales y de acceso a la salud, que requieren respuestas diferenciadas. Por lo tanto, para hablar de un tema en el que \u201cno se debe pegar por debajo del cintur\u00f3n\u201d, es necesario ser precisos y hacer afirmaciones sustentables por evidencias comprobables. Si no lo hacemos, gastaremos mal el dinero p\u00fablico y nos alejaremos de los efectos sobre la realidad perseguidos.<\/p>\n<p>Una consigna que pareciera dividir aguas y que se presenta como un diagn\u00f3stico per se, por quienes lo declaman como una denuncia p\u00fablica, es sostener que Argentina es un pa\u00eds de consumo. Todos los pa\u00edses del mundo son pa\u00edses de consumo. No existe sociedad en la cual no est\u00e9 presente el consumo de sustancias psicoactivas, porque el consumo de elementos naturales o sint\u00e9ticos, de producci\u00f3n farmacol\u00f3gica o de elaboraci\u00f3n il\u00edcita, que modifican el sistema nervioso central, ya sea para estimularlo, deprimirlo, tranquilizarlo o alucinarlo, se ha presentado perennemente. Lo que van cambiando son las sustancias, los modos de usos y las dificultades que conllevan.<\/p>\n<p>El tema \u2013entonces\u2013 y tom\u00e1ndolo con responsabilidad, es saber cu\u00e1les son los problemas que nuestro pa\u00eds tiene respecto del consumo y abuso por un lado, y cu\u00e1les son los problemas que se vinculan con el tr\u00e1fico il\u00edcito de drogas, y al desv\u00edo de precursores y actividades conexas. Qu\u00e9 le corresponde al derecho penal y qu\u00e9 al derecho no penal. Cu\u00e1ndo es un tema sanitario, de promoci\u00f3n de estilos de vida saludables y de prevenci\u00f3n o de asistencia a las adicciones, o de reducci\u00f3n de da\u00f1os. Cu\u00e1ndo lo es de las fuerzas policiales o de seguridad, de medidas de control. Los problemas derivados de la demanda y de la oferta il\u00edcita de drogas conforman un mundo en el que no hay lugar para el voluntarismo, para el lenguaje aproximativo ni para la manipulaci\u00f3n. Un mundo tr\u00e1gico y punzante. Ning\u00fan consumo abusivo es motivo de celebraci\u00f3n, como no lo es un laboratorio clandestino de elaboraci\u00f3n de coca\u00edna o de \u00e9xtasis. Dicho lo que antecede, un m\u00ednimo respeto por la materia obliga a no combinar peras con d\u00edas jueves como si se tratara de entidades comparables.<\/p>\n<p>Debatir p\u00fablicamente la descriminalizaci\u00f3n de la tenencia para consumo personal de determinadas cantidades de estupefacientes, sin que ello implique da\u00f1os a terceros, que la Corte ha declarado compatible con la Constituci\u00f3n, no autoriza a emplear err\u00f3neamente datos inexactos para fundar el criterio penalizador.<\/p>\n<p>Se suele afirmar que \u201c&#8230; seg\u00fan las Naciones Unidas, el 2,8 por ciento de las personas adultas en la Argentina consume coca\u00edna con regularidad (aproximadamente 1 mill\u00f3n de personas) y m\u00e1s del 8 por ciento consume marihuana, niveles de prevalencia l\u00edderes en la regi\u00f3n y similares a los de Estados Unidos y Espa\u00f1a\u201d. Es necesario aclarar que, en el Informe mencionado, la cifra del consumo de coca\u00edna es del 2,6 por ciento, que equivale a unas 444 mil personas y del 7,2 por ciento de marihuana. Por a\u00f1adidura, esas cifras son del a\u00f1o 2006, siendo que el pa\u00eds ya le hab\u00eda informado al Organismo los datos del a\u00f1o 2008, que ubica el consumo de coca\u00edna alrededor del 1 por ciento, magnitud confirmada en la estimaci\u00f3n del 2010.<\/p>\n<p>No es cierto, por consiguiente, que \u201cel narcotr\u00e1fico hizo de la Argentina el primer consumidor de coca\u00edna y marihuana por habitante de Am\u00e9rica latina\u201d, tal como se escribe, dice y repite. Habiendo precisado lo que antecede, estamos muy lejos de negar la existencia de un problema serio, y no estamos c\u00f3modos frente a los niveles de consumo alcanzados. Es nuestra obligaci\u00f3n denunciar la utilizaci\u00f3n de cifras inexactas, cuando la actitud responsable es no llevar el miedo hasta la frontera de la ignorancia para transformarlo en el terror que, con tanta asiduidad, prefiere las soluciones institucionales duras por sobre las correctas. Se ha dicho en Uruguay: \u201cLa pol\u00edtica de seguridad no puede estar construida sobre el temor, ni ser una respuesta intempestiva a \u00e9ste\u201d. Acordamos y promovemos que la despenalizaci\u00f3n, cuando llegue, debe ser acompa\u00f1ada por una mayor energ\u00eda en materia penal contra el delito econ\u00f3mico del narcotr\u00e1fico, pero no contra el eslab\u00f3n menos relevante (que de todos modos permite cumplir con la estad\u00edstica policial) de la cadena. Las leyes no deben promover que a los que deben instar su aplicaci\u00f3n les alcance con lo m\u00e1s c\u00f3modo (cuando no lo il\u00edcito, pero redituable) por sobre lo m\u00e1s efectivo.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n cotidiano asociar cierto tipo de sustancias con la violencia e inseguridad. As\u00ed, se alimentan con m\u00e1s bambolla que evidencia emp\u00edrica los estereotipos que enlazan a los pobres con el paco, al paco con el delito y a los perjudicados con las clases medias. Pobreza, crimen y droga, el nuevo esperpento goyesco de este siglo; \u201cfeos, sucios y malos\u201d, como el t\u00edtulo de aquella pel\u00edcula neorrealista de Ettore Scola. Los datos disponibles indican que no todos los delitos son atribuibles al abuso de drogas, menos a\u00fan los homicidios. Al respecto se informa que no existen estudios que permitan evaluar la influencia del uso indebido de sustancias en el incremento del delito com\u00fan y en su agresividad. Sin embargo, es posible informar acerca de los resultados del Estudio Nacional en Poblaci\u00f3n Privada de Libertad en recintos penitenciarios provinciales del pa\u00eds que esta Secretar\u00eda de Estado realiz\u00f3 en el a\u00f1o 2009. Esos datos estar\u00edan indicando que los delitos que se cometieron est\u00e1n mayormente asociados con el alcohol y con las pastillas.<\/p>\n<p>Nos encontramos entonces con una realidad que nos muestra concomitantemente a adolescentes de clases medias que abusan de alcohol, que mezclan con bebidas energizantes y pastillas tipo \u00e9xtasis, accidentes de autos y motos, muertes prematuras, intoxicaciones alcoh\u00f3licas, sobredosis en los espacios donde debieron divertirse y enamorarse (espacios p\u00fablicos que junto con el barrio son un factor clave de socializaci\u00f3n). Adultos que consumen coca\u00edna o benzodiacepinas para sostener la performance social de alta exigencia, el \u00e9xito laboral y familiar. Adultos y j\u00f3venes deprimidos, sin horizonte y con sus vidas a cuestas. Adultos y j\u00f3venes que consumen ocasionalmente, como complemento de espacios recreativos, creativos, l\u00fadicos. Marihuana, coca\u00edna, alcohol eventualmente acompa\u00f1an estos espacios. Pero donde aparece el paco como marca de agua, esa que atraviesa todos los relatos de una historia, el consumo siempre es una s\u00edntesis feroz de todos los fracasos, de todos los abandonos y las malas praxis.<\/p>\n<p>La oficinesca y apoltronada propuesta de sancionar pecuniariamente por la v\u00eda administrativa a cada uno de estos sujetos, \u00bfc\u00f3mo se cristaliza? \u00bfC\u00f3mo volver semejante lo que intr\u00ednsecamente es diverso? No se trata de obligar a iniciar un tratamiento o a pagar multas, porque no siempre hay un sujeto. No es volici\u00f3n, es posibilidad. La desaz\u00f3n m\u00e1s grande de la adicci\u00f3n es la negaci\u00f3n consciente o inconsciente de \u201cformar parte\u201d, de \u201cestar\u201d en determinadas condiciones. Es una fisura, que atraviesa lo personal y lo social. Todas las ideas son bienvenidas, pero en esta materia no lo son tanto las que se sabe impracticables e inconducentes. Esta es una materia cuya din\u00e1mica obliga al Estado muchas veces a correr el fen\u00f3meno desde atr\u00e1s; nada hace aconsejable considerar una buena estrategia ceder la iniciativa a lo que debemos afrontar y enfrentar.<\/p>\n<p>La especificaci\u00f3n de las cantidades de drogas a partir de las cuales se define la tenencia para consumo o para tr\u00e1fico es un aspecto que no tiene soluciones \u00fanicas (es una l\u00e1stima, porque si lo tuviera todo ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil) ni consenso internacional. En Portugal, por ejemplo, la definici\u00f3n se establece a partir de la cantidad por tipo de sustancia que la persona necesitar\u00eda para consumir durante diez d\u00edas. Los especialistas reconocen la relativa utilidad de estas convenciones, que var\u00edan seg\u00fan pa\u00edses, porque siempre la evaluaci\u00f3n de la cantidad que una persona tenga o porte, no puede estar disociada de informaci\u00f3n de contexto en cada hecho puntual.<\/p>\n<p>Para finalizar, en Villa Palito (La Matanza) un acreditado referente social relata que una madre, frente al f\u00e9retro de su hijo muerto en forma violenta, consumidor consumado y consumido, le gritaba, pas\u00e1ndole la mano por el rostro: \u201c\u00a1\u00bfNo te alcanz\u00f3 con mi amor?!\u201d. En ese instante lleg\u00f3 el pap\u00e1 al velatorio, separado de la mam\u00e1, consumidor a su vez. La mujer, mutilada en sus sentimientos, le aferr\u00f3 la mano y la restreg\u00f3 sobre el rostro del hijo muerto de ambos: \u201c\u00a1Esto era todo lo que te ped\u00eda, una caricia, eso era todo!\u201d. Tambi\u00e9n en La Matanza, preguntada para que manifieste cu\u00e1l era a su juicio el elemento donde comienza el consumo abusivo, una operadora territorial contesta: \u201cEl mismo donde termina: el amor. Cuando falta sucede lo que sucede, cuando aparece, las cosas empiezan a cambiar para mejor\u201d. Sabi\u00e9ndolo de primera mano, no hay excusas para mezclar los planos pol\u00edtico partidarios con la tragedia, ni tampoco para amaestrar ideolog\u00eda con datos emp\u00edricos no validables.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\" target=\"_blank\">\u00a0&#8220;P\u00e1gina\/12&#8221;<\/a> 09-07-12<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apuntes sobre la despenalizaci\u00f3n de la tenencia para uso personal. \u00a0Por Rafael Bielsa Ser\u00eda necesario, en el marco de la discusi\u00f3n abierta sobre la despenalizaci\u00f3n de drogas en el pa\u00eds, comprender la complejidad que tiene el fen\u00f3meno del uso problem\u00e1tico de sustancias psicoactivas y estupefacientes, esto es, poder pensar en las diferentes situaciones y condiciones &hellip; <a href=\"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/2012\/07\/10\/mitos-mitificaciones-y-mitomanos\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Mitos, mitificaciones y mit\u00f3manos<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1270,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/bfbdigital.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}