En un reciente artículo publicado en revista Nature Communications, investigadores del MIT y la Universidad Federal Goiás de Brasil presentan un nuevo método basado en el uso de nanopartículas y de la radiación ultravioleta (UV) para aislar y extraer rápidamente una variedad de contaminantes del suelo y el agua.
Es importante destacar que muchos contaminantes resisten la degradación a través de procesos naturales y perturban la salud de los mamíferos y otros animales, produciendo, por ejemplo, trastornos hormonales.
Los investigadores sintetizaron polímeros de polietilenglicol y de ácido poliláctico. Las nanopartículas hechas de estos polímeros tienen un núcleo hidrófobo y una corteza hidrófila. Debido a las fuerzas a escala molecular, en una solución de moléculas contaminantes hidrófobas, estas van hacia la parte hidrofóbica de las nanopartículas y se adsorben en su superficie, donde quedan efectivamente “atrapadas”.
Las nanopartículas con los contaminantes absorbidos podrían permanecer suspendidas y dispersas uniformemente en el agua. Pero cuando se exponen a la luz UV forman agregados más grandes que pueden ser removidos a través de filtración, sedimentación, y otros métodos.
Los investigadores utilizaron la técnica para extraer del agua contaminantes tales como ftalatos, hormonas, bisfenol A (BPA), DDT y componentes de plásticos entre otros. El proceso es irreversible y los polímeros son biodegradables, lo que minimiza los riesgos de dejar productos secundarios tóxicos en el agua.
La alta relación superficie-área-volumen de las nanopartículas hace que sólo se necesite una pequeña cantidad para quitar una cantidad relativamente grande de contaminantes. La técnica presentada presenta un interesante potencial a gran escala para la limpieza económica del agua y del suelo contaminado. Una contribución de la nanotecnologia a la remediación ambiental.